domingo, 30 de mayo de 2010

Somos unos tochos


Es inevitable pensar que somos unos tochos.
Las medidas que se han ido tomando para reorientar en el país ante la crisis no se acaban de entender.
El plan E o como mínimo la parte de "medidas de fomento del empleo" y el "Fondo de entidades locales" que hemos podido ver por la calle, ha demostrado ser una manera rápida de gastarse mucho dinero (11.000 millones de euros), que exactamente no sabemos si ha ayudado o no a crear los 300.000 puestos de trabajo que prometía. Supongo que si contamos los dos meses con que duran las obras y los 20 operarios que trabajan igual salen 300.000 hombres/mes. Nombrarlo puestos de trabajo parece exagerado, incluso para los que no entendemos del tema. Los datos de desempleo del 2010 no parecen tampoco dar la razón a la previsión.
Tampoco puedo entender, en la misma línea, que se ayude a rehabilitar viviendas durante los próximos meses para continuar manteniendo a este sector vivo.
Para ponerlo en contexto, las medidas anunciadas en los últimos días para recortar el gasto público en Cataluya supondrán 1.500 millones de euros, según el Conseller Castells. En España, el recorte del gobierno de Zapatero supone un ahorro de 15.000 millones.
Dice la gente que entiende que es necesario dar apoyo a los sectores básicos de la economía. Como el ladrillo.
Manuel Castells, en cambio, apostaba al artículo de opinión del 29 de mayo en La Vanguardia por "ponérselo difícil al sector inmobiliario, lastre de nuestra economía, aumentándole los impuestos para limitar la especulación".
Será inevitable que la gente que está perdiendo poder adquisitivo piense que lo que deja de ganar ha servido para cambiar la acera de la calle. Y cuando ves a los operarios abriendo las aceras llegas fácilmente a la conclusión que incentivar a estos profesionales no nos sacará de la crisis. Quizás estos 11.000 millones, en manos de 11. 000 emprendedores, habría hecho 11.000 empresas que generaran trabajo y puestos de trabajo durante más tiempo. Ni había que regalarlos. ¡Se podían hacer préstamos con carencias largas y todo lo que nos hubieran podido devolver habría sido una extra!
Os copio abajo la definición del Plan E, ya que pronto alguien será consciente de que es mejor sacar esta página de la web de Presidencia, por las evidencias de fracaso que se desprenden.
Cómo dice Trias de Bes en su libro "El hombre que cambió su casa por un tulipán", nos engañamos a nosotros mismos no queriendo ver las señales que las burbujas nos dan antes del estallido inmediato, y después nos tenemos que comer las consecuencias.
Desgraciadamente, la gestión de la crisis que se ha hecho desde Madrid, o la crisis por sí sola, puede llevarnos unos cambios del gobierno estatal que todavía serán más desfavorables para nuestro país.
Incluso así, no nos queda más opción que luchar contra corriente y continuar pagando los impuestos que desaparecen como si nada.
¡Y buscar nuevas vías de negocio, si puede ser, para pagar unos cuantos más!

Más información:

¿QUÉ ES EL PLAN E?
La economía mundial ha iniciado el camino de la recuperación de una crisis sin precedentes en la historia reciente. Una crisis que comenzó a mediados de 2007 como consecuencia de las llamadas hipotecas subprime en EE.UU., pero que se deterioró de forma profunda y acelerada a partir de septiembre de 2008 cuando fue necesaria la acción concertada de las principales economías desarrolladas para evitar el colapso del sistema financiero mundial. La inestabilidad resultante en el sistema financiero está teniendo un impacto profundo y negativo sobre la economía real, al limitar a empresas y hogares el acceso al crédito para desarrollar su actividad económica habitual.
La economía española ha sido especialmente sensible a este desfavorable contexto internacional. Se trata de la segunda economía más abierta entre las europeas, sólo por detrás de Alemania, y ha realizado un intenso proceso inversor en los últimos años que ha provocado un elevado déficit exterior, con la consiguiente necesidad de financiación exterior. Esta situación se ve agravada por el ajuste profundo que vive el sector inmobiliario.
Como resultado de su dependencia exterior, la economía española, y en especial el mercado laboral, se ha deteriorado de forma muy importante en este periodo. El número de desempleados ha crecido en 1,4 millones de trabajadores en el último año y la tasa de paro se sitúa cerca del 18% de la población activa. La recuperación del empleo es, por tanto, nuestro principal objetivo: el del Gobierno y el de toda la sociedad.

El Plan E
El Gobierno español ha asumido desde el primer momento su responsabilidad para responder al deterioro de la situación económica y ha sido de los más activos haciendo frente al brusco cambio de ciclo que se ha producido. Al tiempo que adoptaba las primeras medidas, el Gobierno ha promovido una respuesta internacional coordinada, consciente de que la crisis global requiere una respuesta global.
Las medidas de política económica adoptadas en la legislatura anterior han situado al Gobierno en una mejor situación para responder a la crisis. Así, los tres años consecutivos de superávit presupuestario nos permiten ahora incurrir en déficit sin poner en riesgo la credibilidad de las finanzas públicas; la entrada en vigor de nuevas políticas sociales (como la ayuda por nacimiento) y rebajas fiscales (tanto en el IRPF como en el Impuesto de Sociedades) permiten a las familias una mayor renta disponible y a las empresas mejorar su competitividad.

El Plan Español
para el Estímulo
de la Economía
y el Empleo supone una movilización de
recursos públicos
sin precedentes
El Plan Español para el Estímulo de la Economía y del Empleo consta de más de 100 medidas de política económica, tratándose del mayor impulso público a la actividad económica de nuestra democracia. Este Plan sigue las directrices acordadas a nivel internacional, tanto en las cumbres internacionales del G-20 – a las que ha asistido por primera vez España – como a nivel europeo, siguiendo las recomendaciones del Programa Europeo de Recuperación Económica (PERE).
El Plan E consta de cuatro ejes de actuación. Medidas de apoyo a empresas y familias; de fomento del empleo; medidas financieras y presupuestarias; y, por último, medidas de modernización de la economía.
Medidas de apoyo a las familias
El Plan E articula una serie de medidas fiscales que suponen un apoyo directo para las familias, permitiéndoles disponer de una mayor renta disponible para afrontar la actual situación económica de dificultad. En conjunto, se estima un impulso fiscal total de 14.000 millones de euros entre 2008 y 2009. Además de las actuaciones presupuestarias, que mejorarán la protección social de las familias en 2009, hay que destacar para aquellas familias que hayan perdido su empleo la posibilidad de que puedan posponer el pago de su hipoteca durante los próximos dos años.
Medidas de apoyo a las empresas
El Plan E constituye un esfuerzo sin precedentes de apoyo a las empresas y, muy especialmente, a las PYMEs. En primer lugar, mediante medidas de carácter fiscal, que permitirán liberar recursos a favor de las empresas por un importe total de 17.000 millones de euros y, en segundo lugar, ampliando los instrumentos disponibles de carácter financiero para facilitar el acceso al crédito de las empresas, destinando 29.000 millones de euros. Así, las líneas del ICO financian, por primera vez, el capital circulante de las empresas.
Medidas de fomento del empleo.
La crisis económica, principalmente por el ajuste del sector de la construcción, está siendo especialmente intensa en términos de destrucción de empleo. En este contexto, el Plan E introduce medidas directas de impulso a la creación de empleo, entre las que cabe destacar el Fondo para Entidades Locales y el Fondo Especial para la Dinamización de la Economía y el Empleo, tanto por el volumen de fondos que se movilizan, 11.000 millones de euros, como por la capilaridad de las actuaciones que se pondrán en marcha, que generarán 300.000 empleos distribuidos por toda la geografía española.
El apoyo a la obra pública recogido en estos dos Fondos más la dotación recogida en los Presupuestos del Estado supondrá una inversión superior a los 33.000 millones de euros en 2009.
Este Eje recogerá todos los avances que en el marco del diálogo social vayan produciéndose a favor del empleo y su estabilidad.
Medidas financieras y presupuestarias
El Plan E recoge las actuaciones que, de manera coordinada con los países de la Unión Europea, se han adoptado para proporcionar liquidez al sistema financiero ante las actuales circunstancias extraordinarias de inestabilidad.
Las medidas, diseñadas para no generar ningún coste a los contribuyentes, tienen como objetivo final el reestablecimiento del canal de crédito hacia las familias y las empresas. Además, se ha ampliado la cobertura del Fondo de Garantía de Depósitos a 100.000 euros por titular y entidad, para reforzar la confianza en el sistema financiero.
En el ámbito del presupuesto del Estado también hay actuaciones concretas de austeridad en el gasto corriente que acompañan el apoyo necesario a empresas y familias.
Modernización de la economía
El Plan E se completa con una ambiciosa agenda de reformas para la modernización de la economía. Medidas concretas con las que se mejorará la productividad de sectores fundamentales como el transporte, la energía, las telecomunicaciones, los servicios y la administración. Porque incidir en la recuperación de la productividad es la mejor forma de recuperar un crecimiento duradero. Estas medidas son complementarias a las contenidas en el Programa Nacional de Reformas, la concreción en España de la Estrategia Europea de Lisboa para el crecimiento y el empleo.
El Gobierno tratará de consensuar en una mesa de trabajo con otras formaciones políticas las reformas contenidas en este Eje.

Presidencia del Gobierno - 2009

1 comentario:

  1. Efectivamente, los poderes fácticos se sentían cómodos en un crecimiento desmedido y falso que nos ha germinando (FG habla de semilla pero yo creo que esto ya está en marcha) en una situación de total indefensión del ciudadano. El neoliberalismo ha restado poder a los estados y resulta que ahora son los estados los que deben buscar soluciones para nada originales. No aprovecharon la bonanza para realizar las reformas estructurales necesarias (ni unos ni otros) y ahora nos encontramos con este pastel.

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