
Desde la experiencia vivida, en que sólo el esfuerzo y el estudio te llevan a obtener un puesto de trabajo cada vez más interesante y mejor remunerado, no se puede comprender que los jóvenes, en la época en que podrían estar rindiendo al máximo nivel, estén ociosos. Y todavía menos, que esta desidia sea recompensada por nuestro ejecutivo con unos cursos y unas subvenciones caídas del cielo.
¿No se merecen más estas ayudas los universitarios con pocos recursos que consiguen unos buenos resultados? ¿O los mileuristas que se pasan el día trabajando para poder sacar adelante un proyecto de vida personal? ¿O los que hacen las dos cosas, ya que les toca trabajar para pagarse los estudios?
No creo que los jóvenes en edad universitaria que no están estudiando ni trabajando sean el perfil que ayudará al país a salir de la crisis, a través de reality shows.
Seguro que habrá personas a las que estas ayudas les podrían suponer un cambio de rumbo en sus vidas, pero creo que serán excepciones.
Puestos a apostar, yo voto por ayudar a los excelentes. En el estudio, o en el oficio.
Seguro de que acabarán devolviendo al país más de lo que reciban, sobre todo si es un país que ayuda a los que se esfuerzan.