miércoles, 8 de diciembre de 2010

Privilegios en extinción

Somos más pobres y valoramos más el dinero que antes. Es por eso que determinadas situaciones de privilegio que antes habíamos asumido con resignación, ahora no sólo no se aceptan, sino que provocan indignación y rechazo.

Las fantásticas retribuciones extraordinarias de algunos financieros, o algunas jubilaciones o despidos de terciopelo nos exaltan. Las retribuciones que se han hecho públicas de los controladores aéreos también.

Hace unos años los pilotos de Iberia estaban en el foco de atención. Las líneas de bajo coste inventaron un nuevo modelo que revolucionó la aviación comercial y que ha rebajado la retribución media de este colectivo.

¿Podemos esperar que el mercado regularice el problema de los controladores?
Difícil mientras no haya competencia. La necesidad de recaudar del gobierno, sin embargo, amenaza con la privatización. La competencia está a la vuelta de la esquina. Si realmente cobran más de lo que es justo, otro podrá hacer su trabajo con la misma solvencia y con un coste más bajo.

Más allá del caso de este colectivo, pensad cuántas situaciones más habéis encontrado injustas y cuántas de ellas han perdurado para siempre. O cuáles podrán soportar esta crisis.

El absentismo laboral injustificado (el colmo de la falta de productividad) se ha reducido de manera significativa. Nuestras empresas no se pueden permitir este gasto, y por lo tanto ya forma parte de la solidaridad necesaria entre compañeros. Además de ir, tendrán que trabajar, por su bien, el del resto de empleados, y el de la organización. No rendir hoy es precipitarse a la pérdida de puestos de trabajo.

Todo privilegio, si es injustificado, está en peligro de extinción.
¡Incluso la monarquía lo está notando!

A fondo:
- La opinión de los controladores
- Bonus extra en Wall Street
- Goirigolzarri se va del BBVA
- Joan Olivé deja la Dirección del Barça
- Un piloto cobra el doble que un ministro (2006)
- Baja el absentismo
- "privilegio" según la Academia de la Lengua
- Presupuesto de la monarquía (2011)

martes, 7 de diciembre de 2010

El valor de la diferencia


Aunque el sentido común te dice que si vas a empezar una aventura lo hagas en un mercado al alza, algunos valientes han triunfado en sectores en crisis. Los casos del Cirque du Soleil o de Imaginarium están presentes en muchas escuelas de negocios, por haberse convertido en un referente mundial cuando todos sus competidores estaban luchando por un mercado cada vez más pequeño.

Este pasado fin de semana marcado por las elecciones catalanas, ha nacido un nuevo periódico. En plena revolución de Internet, cuando algunas voces dicen que el diario en papel tiene los días contados y otros sólo pueden colocar diarios regalándolos por las esquinas de las ciudades, unos valientes salen al ruedo y deciden que realmente hay un nicho para ellos.

Tengo tendencia a dar una primera oportunidad a los que empiezan. Se lo merecen sólo por el atrevimiento. Cuando acaba de abrir una pequeña tienda en el barrio, intento darle el beneficio de la duda, y la primera compra por si me convencen. Pues aún más poruna iniciativa tan noble como el diario Ara, no?

Me costó encontrarlo, ya que en los primeros kioscos donde probé ya estaba agotado, pero la búsqueda valió la pena. Lleno de artículos de opinión, claro, ordenado, próximo. Y en Internet, diferente, mucho más potente de lo que parecía sólo unas horas antes del arranque.

Lo único que les puede dar opciones de futuro es el valor de la diferencia. Ya que los que aciertan con lo que estamos buscando tienen, por supuesto, mercado. Y son los otros, los de siempre, los estáticos, los líderes de toda la vida, los que se pueden encontrar rodeados de un mar de cambios y con un barco demasiado grande para maniobrar.

Definir la estrategia con cuidado, con visión, y rodearla de talento tendría que ser una garantía. Pero sólo el mercado tiene la respuesta.

Algunos dicen que no durarán más de seis meses, y otros que los hay gustado mucho.
Me fío más del criterio de los últimos. Espero que ganen por goleada.