martes, 9 de septiembre de 2014

Fijar el ritmo

Recordáis cuando erais estudiantes?
Cuando había que terminar de preparar un examen inminente, qué hacíais?
Alargabais la noche para encontrar la calma y el momento para asimilar la materia que te preguntarían al día siguiente?
O ibais a dormir para levantaros pronto y aprovechar los primeros momentos del día para repasar las páginas de apuntes?
Todos tenemos momentos de máxima energía, y a menudo se concentran en horarios concretos del día, marcados por nuestros ritmos biológicos, pero eso que hacíamos de jóvenes, de concentrar la preparación del examen en nuestro momento fuerte, quizás ahora nos cueste más, al tener que ordenar toda una jornada de trabajo, a menudo demasiado larga.
Quizás caemos en la trampa de llenarnos la agenda de cosas que hacer, sin pensar si realmente es lo que sería preciso hacer y si lo hacemos en nuestro mejor momento, y con la compañía adecuada.
La efectividad de las personas que escogen su mejor ritmo de trabajo, nos arrastrará al agotamiento si no somos capaces de fijarnos nuestros propios momentos y espacios.
Anticiparse en la resolución de los temas críticos en el momento adecuado, delegar en la persona capaz, olvidar los estorbos a los que no es necesario dedicar tiempo ahora, regalarse unos momentos de descanso entre los ratos de esfuerzo ...
Requiere energía, ordenarse, pero también la ahorra. Y tienes el control.

A fondo:
David Torne: Ser productiu o mantenir-se ocupat
Ron Friedman: When to schedule your most important work

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