domingo, 2 de abril de 2017

Gente inteligente


Inteligencia es una palabra que nos fascina.

Y como nos fascina, hemos intentado que las máquinas se comporten de manera inteligente.

Ahora estamos rodeados de dispositivos que se comportan de manera inteligente, sorprendente, reaccionando a ciertos eventos, y ayudándonos a tener una vida más fácil.
 
Pero y las personas, ¿seremos suficientemente "inteligentes"? 

¿Qué se espera que seamos?
  
Vemos constantemente que las máquinas asumen algunos trabajos. Esto ha sido así desde hace años, y ya no nos debe sorprender. Pero lo que ahora está cambiando es que hay cada vez más cosas que pueden asumir los robots, y poco a poco lo vamos incorporando a nuestra realidad cotidiana... Muchos de nosotros ya tenemos un Roomba limpiando el suelo, y vemos películas como Her donde el protagonista se enamora de un sistema operativo (con la voz de Scarlett Johansson, la de verdad) o series como Westworld donde los huéspedes de un parque temático del Far West sueltan los instintos básicos con robots muy humanos... 

O sea que cada vez subirán más el listón, y tendremos que ser más "inteligentes" para ganarnos un espacio. 

Últimamente se ha convertido en un tema de conversación, una preocupación. Incluso The Economist juntaba expertos para recoger opiniones.  

Se perciben riesgos, pero también pueden ser oportunidades. 
Hace unas pocas semanas en el Radical is Normal de Alfons Cornella veíamos gráficas que nos mostraban como los países con más robotización eran también los que tenían ratios de desempleo más bajas.  

Aunque la lista de trabajos "en riesgo" va creciendo, dada la capacidad creciente de las máquinas de analizar y tomar decisiones. 

Probablemente, los robots harán trabajos que no queremos hacer. También es verdad que hoy este tipo de trabajos ocupan a mucha gente.

Tenemos pues por delante el reto de construir un modelo de sociedad que nos encaje. Y tenemos demasiados síntomas de que las cosas hace tiempo que no nos encajan. Fijaos en la tendencia que tenemos a salir a la calle, y hacer manifestaciones de miles o incluso millones de personas.  
Por qué salimos, si no es porque queremos cambiar cosas, porque no nos gusta cómo funcionan? 

Pero por otro lado nos cuesta trabajar juntos. Somos individualistas. Egoístas. 

Recuerdo que cuando empecé a ver algunos capítulos de Fear The Walking Dead, pensaba tristemente que no somos capaces de luchar juntos contra las amenazas. 

De hecho, todo lo que no seamos nosotros, es una amenaza. 

Y así es muy difícil cambiar cosas importantes. 

Pensaréis que no ofrezco ninguna solución, sólo levanto preguntas. Problemas. 

Pero el mundo en el que nos encontramos es complejo: los países, las empresas, las personas. Aunque ahora tenemos más información a nuestro alcance, para gestionar esta complejidad.

Hace años nos hubiera parecido increíble que fuera tan fácil unir la oferta y la demanda. 
Esta dificultad ahora, gracias a las redes, y la capacidad de establecernos como generadores de información, y no solo como consumidores, ha generado nuevos mercados. 

Quizás veremos en el futuro mecanismos que nos permitan unir las inteligencias. Las capacidades creativas de los humanos, enfatizadas por la precisión incansable de los robots. 

Vamos a un mundo que haremos juntos. Deberíamos ser capaces de hacerlo mejor.

Más detalles:
The Economist - Robots take our jobs
Radical is Normal #4 (Infonomia - Alfons Cornella)

No hay comentarios:

Publicar un comentario